Huertas y Jardines
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Recetas vegetarianas. La Luna y las plantas. Todos los consejos para cultivar sus propias verduras y hortalizas.
 
LUNA

Fenómenos alelopáticos y repelentes

La alelopatía, comprendida como todas las interacciones y las interferencias que se desencadenan entre plantas, incluyendo los microorganismos, por la liberación de sustancias químicas elaboradas por ellas a partir de tejidos vivos o muertos y que abarcan sus efectos benéficos y perjudiciales, también es afectada en mayor o menor intensidad por las distintas fases lunares. Sin embargo, en la naturaleza estos fenómenos actúan conjuntamente con otros, siendo muy difícil identificar los efectos individuales, debido a la complejidad biológica de los procesos que acontecen cuando trabajamos con suelos biológicamente multidiversificados y asociados, como la agricultura orgánica lo recomienda.

Por otro lado, a pesar del elevado número de investigaciones, son muy pocas las que, de una forma precisa, consiguen resultados cuando intentan aislar o identificar la causa y los efectos de cada situación que se presenta en el mundo de los vegetales, en asociación con la microbiología del suelo.

Actualmente se conocen más de 30.000 productos metabólicos de origen secundario, pero se calcula que el número puede superar la cifra de cien mil. Por el momento las investigaciones se concentran en identificar en cada clase estructural los componentes principales, y eso solamente en algunas especies, con la intención de encuadrar las sustancias alelopáticas en grupos químicos, entre los que se destacan cinco grupos: ácidos fenólicos, alcaloides, ésteres, terpenos y flavonoides. Igualmente, una mayor o menor producción (cantidad y calidad) de sustancias alelopáticas o repelentes entre plantas y microorganismos es un fenómeno que también está estrechamente ligado a la influencia de los factores edáficos y climáticos donde las plantas se desarrollan; por tanto el lugar y la calidad de síntesis de dichas sustancias en las estructuras de las plantas están directamente relacionados con el equilibrio nutricional de ellas y del medio donde se encuentran.

Las fases lunares actúan directamente en el transporte del volumen de dichas sustancias, a través del movimiento dinámico de la savia y de la foto-estimulación de la luminosidad lunar en las complejas estructuras vegetales. Las fases del cuarto creciente y la luna llena son los momentos de mayor movimiento de sustancias alelopáticas y demás actividad de las sustancias repelentes, principalmente en la parte aérea de las plantas, quedando reservadas la menguante y la luna nueva para concentrar la mayor actividad sobre todo el sistema radicular, en asociación con la macro y micro vida del suelo.